mi vida en el oasis de la esperanza
Erase una noche nublada y los vientos soplaban rasgando la hojas de los àrboles y el olor a hierba era notorio porque habìa caìdo una pertinaz lluvia aquella tarde al crepùsculo del dìa y los pàjaros ya se habìa retirado a sus nidos y el sonido de los grillos se escuchaba con intervalos periòdicos como si entonaran el fondo de una canciòn para que alguien cantara haciendoles armonìa.
erwin